El Club Concepción
Por OSC (Equipo del Archivo Histórico de Concepción)
Los clubes sociales surgieron por la necesidad humana de pertenencia y conexión en torno a intereses compartidos como, la cohesión social y sentido de comunidad, el desarrollo personal y profesional, como también un propósito de acción comunitaria y de preservación cultural.
Surgen en Europa a fines del siglo XVII, teniendo su auge en el siglo siguiente, como espacios de encuentro para aristócratas e intelectuales, evolucionando para convertirse en centros de privacidad y disfrute, a través de la calidad de sus elementos. Continúan operando para preservar estilos de vida, tradiciones centenarias, bibliotecas históricas y exclusividad para sus miembros.
El Club White’s (Londres, 1698) y el Norske Selskab (Oslo, 1772) son considerados los clubes sociales de Europa, aún operativos, más antiguos del mundo.
El primer club creado en Chile es de 1838 que corresponde al Club Alemán de Valparaíso. La misma colonia alemana creó posteriormente el Club Alemán de Valdivia en 1853, bajo la orientación de don Carlos Anwandter, pionero del progreso valdiviano. Entre los años 1860 a 1865 surgieron otros clubes de la misma colonia en Puerto Montt, Osorno, La Unión y Frutillar, todos ellos proporcionando a sus socios salones, bibliotecas, comedores, salas de billar, cantinas y cómodos departamentos para señoras.
En Santiago se crearon en 1864 el Club de la Unión y en 1866 el Club de Septiembre. El primero representó a la sociedad santiaguina de entonces, proveyendo una sana y provechosa convivencia. Su primer presidente fue Manuel José Irarrázaval en un local ubicado en calle Estado esquina Huérfanos. Es el más representativo del país. El segundo, Club de Septiembre, fue creado como ente social del Partido Liberal, adquiriendo el Palacio Edwards (frente al Congreso Nacional), con gran auge durante el gobierno del presidente don Arturo Alessandri Palma.
Los clubes siguieron una tendencia nacional a institucionalizar espacios que facilitaban el espíritu de reunión de los ciudadanos. En un período de 32 años, años 1867 a 1899, se crean 28 clubes en el país. Se destacan entre ellos, los formados por vecinos más representativos de la ciudad, por sobre aquellos que representaban colonias extranjeras.
El interés de reunión y espacios para diversión de sus socios evoluciona a genuinos centros en los cuales se gestan numerosas obras de adelanto en bien de la comunidad. El surgimiento de nuevos sectores sociales, clase media chilena, hizo posible la creación de clubes como, el Club Ferroviario, fundado por altos jefes de Ferrocarriles; el Club Naval integrado en sus inicios por oficiales de la Armada y la Unión Comercial, conformado por importantes comerciantes de Santiago.
En Concepción, de reducido ambiente social por distintos fenómenos, se carecía de espacios públicos de calidad, que pudieran satisfacer al emergente sector social generado por el éxito de las exportaciones molineras, las explotaciones carboníferas y la estructuración de un empresariado regional.
En esta ciudad, el impulsor de la idea de crear un club para caballeros, fue el entonces intendente de la Provincia don Aníbal Pinto Garmendia, quién planteó la necesidad dentro de sus cercanos, organizando numerosas reuniones en casas de los que luego fueron sus primeros socios. Logrando el 15 de mayo de 1867, reunirse en los salones de la Intendencia Provincial, los vecinos interesados para acordar las bases de un Club Social, que cumpliera sus expectativas. Se eligió una directiva provisional, que más tarde nombró una Mesa Directiva, presidida por don Antonio Aninat Boissiere, y siendo secretario- tesorero don Manuel Aldunate Lastra. Los primeros estatutos fueron redactados por don Leandro Martínez Rioseco. Según el Acta de Fundación, fue creado para “servir para los negocios y pasatiempos de los asociados”. Club de hombres fue la definición que se adoptó, a semejanza de los clubes ingleses y en concordancia con las costumbres de la época.
Siendo justos, en junio de 1867 se creó un Club de Señoras, con el propósito de “facilitar el aprovechamiento de las ventajas de la vida social, mediante un punto de reunión en que se hallen los elementos más indispensables a la consecución del fin propuesto” (art. 1° de su reglamento). Su primera presidenta fue la Sra. Nieves Vásquez Serrano y su primer secretario la Sra. Josefina Zañartu de De La Cruz. Tuvo una duración de cerca de 10 años.
El Club Concepción exhibe desde su creación un poderoso impacto social, siendo desde sus inicios un lugar de encuentro, de reuniones, de conocimientos mutuos, de proyecciones regionales, intelectuales, benéficas y caritativas (Conferencia de don Fernando Campos Harriet, en el club, año 1999). Bajo estas consideraciones, en sus salones se organizaron y aún sucede, la mayoría de los principales adelantos e instituciones que surgen en la ciudad. La participación de tradicionales familias penquistas, con amor a su tierra, se constaba en la presencia de ellos en 79 fundadores, en contraste con el número de 10 que eran de origen extranjero.
A poco andar, en el siglo XIX, en sus salones y con intervención de socios, se crea el Banco Garantizador de Valores del Sur en 1870; el Banco de Concepción en 1871; el Liceo de Niñas de Concepción en 1883 y en 1884, la sociedad que dio origen al Teatro Concepción.
La primera sede fue una casa arrendada en calle Comercio, hoy Barros Arana. Tras sucesivos cambios de ubicación, se decidió adquirir un terreno, donde actualmente se encuentra, planteando al propietario la necesidad de adquirirlo; para sorpresa de los socios presentes, don Guillermo Gibson Délano donó gentilmente el terreno. Los planos de este edificio fueron confeccionados por el arquitecto Fermín Vivaceta, inaugurándose las dependencias en 1886. Este edificio cumplió cabalmente su cometido de centro social, hasta enero de 1939, en que el cruento terremoto lo destruyó, lamentándose la defunción, en su interior, de 5 socios y 2 funcionarios.
Los perjuicios fueron cuantiosos, no sólo los edificios fueron destruidos, sino gran parte del mobiliario, las existencias de bodega y comedores, como también la pérdida de los archivos, libros de Actas y Contabilidad. Para seguir funcionando se tomó en arriendo una propiedad ubicada en calle Caupolicán N° 189, albergando al club por 3 años.
La decisión de construir nuevamente un edificio institucional que albergara al club dignamente se asumió con entereza, viéndose apoyados y avalados por don Juan Antonio Ríos, formado en Concepción y futuro Presidente de Chile, que por feliz circunstancia era presidente de la Caja Hipotecaria, institución que prestó el capital para ello, en ventajosas disposiciones de pago para sus socios.
El nuevo club se abrió a los socios el 30 de noviembre de 1942, su inauguración se realizó el 5 de diciembre de mismo año, con un gran baile, que contó con la asistencia del presidente de la República don Juan Antonio Ríos y su esposa Sra. Marta Ide.
El agradecimiento de los socios por la constante preocupación y apoyo del presidente Ríos, se materializó con una Medalla de Oro, entregada en el recibimiento oficial de la autoridad, en ese día, en los salones del nuevo Club Concepción (O´Higgins N° 544).
Los planos fueron realizados por los arquitectos Matías Pizarro Pastor y Luis Gómez Torres; la construcción fue realizada por la firma Alessandri y Compañía.
Retomada la vida social del club, se continúa, desde esa fecha, cumpliendo con cabalidad la función para lo que fue creado, prestando sus salones ara múltiples acciones empresariales, comerciales y de acción social, que han beneficiado a nuestra ciudad y a la región.
Bibliografía.
Libro de Oro. Club Concepción, 1867- 2001.
Por Carlos Muñoz Labraña.
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