René Ríos Boettiger
PEPO
Creador de Condorito
(1911 – 2000)
Por OSC (Equipo del Archivo Histórico de Concepción)
* Auto-retrato caricatura de René Ríos «Pepo». En Medio siglo de Zig-Zag : 1905-1955.
La ciudad de Concepción, en todos sus ámbitos intelectuales está rescatando, después de un largo período de descuido, a personajes ilustres que nos dan orgullo e identidad por haber pertenecido a esta tierra. Tal es el caso del personaje que enunciamos en el título, más conocido como PEPO, creador de innumerables caricaturas, personajes populares representativos del alma de Chile y del incomparable Condorito, inserto en la cultura popular. Debemos agradecer al periodista Luis Yáñez Morales la reivindicación de este ilustrador, quién impulsó la iniciativa “Pepo es de Conce”, que tantos réditos ha dado para visibilizar al personaje en la memoria colectiva penquista.
René Ríos Boettiger nació en Concepción el 15 de diciembre de 1911, en el hogar conformado por el médico René Ríos Guzmán y Amanda Boettiger Krausse. El padre provenía de una familia de antiguas raíces en la historia de Santa Juana, llegando al honor que uno de sus miembros, don Juan Antonio Ríos Morales, fuera elegido presidente de la República (1942-1946); su madre, en tanto, era hija de un matrimonio descendiente de alemanes, que traía en sus venas una veta artística que aún conservan sus descendientes. Su tía Olga Boettiger fue una reconocida pintora con premios nacionales y variadas exposiciones de sus obras en galerías de Concepción y Santiago; otra tía materna, Laura Boettiger, fue una genial artesana, en la confección de sombreros femeninos y en la fabricación de pequeñas joyas, de materiales distintos, muy admirados en su época por su prolijidad y belleza. Su hermano Julio Ríos, destacado arquitecto post terremoto de 1939, fue el creador del moderno edificio de la Lotería de Concepción (1944). Curiosamente, años antes, en el concurso público de afiches artísticos llamado por la Sociedad Puente Bio Bío de Concepción, como publicidad y difusión de esta obra, ganó el primer premio Julio Ríos Boettiger, su hermano y el segundo premio René Ríos Boettiger (diario La Patria, días 6, 23 y 25 de marzo de 1934).
Fue el mayor de los cuatro hijos del matrimonio Ríos Boettiger: René, Julio, Marcelo y Amanda. Su padre médico y radiólogo de prestigio, fue director del antiguo Hospital San Juan de Dios y posteriormente en 1943 asumió la jefatura del Servicio de Cirugía del recién fundado y construido Hospital Clínico de Concepción. Como médico conformó el comité Pro Universidad y Hospital clínico de Concepción, honroso esfuerzo que se hizo realidad, en lo que respecta a la Universidad de Concepción, el 14 de mayo de 1919.
Sus primeros años escolares los vivió en el Colegio Alemán de Concepción, desde 1919 a 1927, cursando el sexto de Humanidades en 1929 en el Liceo de Hombres de Concepción. En 1931 inició estudios en la carrera de Medicina en la Universidad de Concepción, a instancias de su padre.
Se conoció públicamente su pasión por el dibujo ya desde los 7 años, cuando se insertó en el diario El sur el dibujo de un “canillita” de su autoría y los 10 su tira cómica en el mismo matutino llamada “Fernando hace la cimarra”, basada en un primo. Antes de eso, se ha podido establecer que dibujaba hasta en las paredes de su casa y en las sábanas de su cama y por supuesto, en sus cuadernos escolares.
Su padre, pese a sus deseos de continuidad en la Medicina, fomentó orgulloso la manifestación del arte que veía innata en su hijo. En una ocasión, siendo su hijo aún niño, organizó en secreto una exposición de sus dibujos en el Café Palet, frente a la plaza Independencia, sorprendiéndolo para su cumpleaños número 10, frente a sus amigos y compañeros de curso.
Viendo que la Medicina no era su motivo de vida, convenció a su padre para que lo autorizara para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Santiago. Ya en 1932 tomó contacto con Jorge Délano (Coke), Premio nacional de Periodismo mención Caricatura (1964), en ese entonces director de la influyente revista de gran circulación “Topaze”, del cual recibió consejos para su futuro como artista. La gran oportunidad la tuvo en la edición N° 50 de Topaze, el 20 de julio de 1932, mostrando sus primeros dibujos. En aquellos años firmaba como R. Ríos B. También aportó dibujos a la revista “Saca-Pica”, firmando como Popeye. El diario El Sur de Concepción, primer medio en publicar sus trabajos, también incorporó sus ilustraciones para cuentos dominicales.
El seudónimo Pepo lo usó por primera vez en la revista Topaze N° 174, del 21 de noviembre de 1935. Según su propia interpretación es una derivación de Pipón, como le decían por su apariencia física de niño gordo como una pipa (barril), terminando en pepo para su posteridad.
Desde la revista Topaze, donde fue felizmente contratado, y como era usual en los dibujantes de la época, producía caricaturas e inclusive personajes semanales para diversas revistas a la vez, como Ecran, El Peneca, El Diario Ilustrado, Topacín, Onda, Guikén, La Raspa y avisos publicitarios para la Polla Chilena y Aliviol. Sus caricaturas presidenciales fueron famosas y comentadas: “El Jefe” (Juan Antonio Ríos), “Don Pedrito” (Pedro Aguirre Cerda), “Don Sonámbulo (Carlos Ibañez del Campo), “Don Gabito” (Gabriel González Videla), fueron ampliamente celebradas por los afectados. En el ámbito deportivo participó en revistas, que incluso dirigió, como “El Saquero” y “Pichanga”, acompañando dibujos de atractivas mujeres y del árbitro “Chifulín”, también de su creación. Sin duda su afición al deporte, reflejada en sus caricaturas de ese ámbito, nace en Concepción, desde muy joven, siendo socio del Club Deportivo y Social Lord Cochrane, añoso baluarte del deporte en la ciudad, donde desarrolló su interés deportivo en varias ramas.
Condorito nace en 1949, siendo Pepo ya famoso y con una carrera consolidada, apareciendo como tira cómica del primer número de la revista de historietas Okey, lanzada con fecha 6 de agosto de ese año. En su creación pensó en el roto chileno y el huaso pobre con manta campesina y ojotas. En corto tiempo lo caracterizó con su camiseta roja, pantalones doblados hasta la rodilla, pero conservando las ojotas. Al personaje le otorgó índole de ladino, pillo, bueno para la talla, alegre, amigo de sus amigos, rosquero y mal hablado, pero de buen corazón, semejante al hombre chileno promedio. Para situarlo en la vecindad de Pelotillehue, lo acompañó de personajes representativos de nuestra patria, como Yayita su eterna novia, su suegra doña Tremebunda, Pepe Cortisona rival en amores y farsante, don Chuma el compadre paleteado, Coné el sobrino adorable, el perro Washington que junto al Roto Quezada engloban una trama de revancha y tantos otros, insertos en la memoria de sus cultores de todas las edades y nacionalidades.
“El encanto del arte de Pepo proviene de su poder de reducir sus hábiles observaciones a dibujos cargados de honesto humanismo. Su vigencia durante más de 100 años en el empleo de chistes blancos y un idioma sencillo, sus modismos y sin apócopes, tan normales en el diario vivir de los chilenos. Se ocupan si, muletillas de gran permanencia, como “Reflauta” o dichos como “no se fije en gastos, compadre” o el “Exijo una explicación”, y el característico ¡Plop!, al finalizar los chistes, que es usado coloquialmente por nosotros para graficar alguna situación cómica o sorprendente que nos acaece” (Héctor Alarcón Carrasco).
La fama de Pepo y Condorito traspasó fronteras consagrando su permanencia en todos los países de América latina, inclusive EEUU. Sus tiras cómicas han sido publicadas y aún lo son en diarios alrededor del mundo con tiraje anual de millones de ejemplares.
René Ríos Boettiger falleció en Santiago el 14 de julio de 2000, a los 88 años de edad. Sus cenizas fueron entregadas al mar frente a su casa de El Quisco. ¡Reflautas!
Bibliografía:
Pepo es de Conce, por Luis Yáñez Morales.
Diario La Patria, ejemplares de los días 6, 23 y 25 de marzo de 1934.
“Recordando a Pepo y el mundo de Condorito”, por Héctor Alarcón Carrasco, 2012.
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